Cirugía Reconstructiva Inicio

Quemaduras

Las quemaduras son un tipo especifico de lesión de los tejidos blandos y sus estructuras adyacentes, producidas por agentes físicos, sustancias químicas, por corriente eléctrica y por radiación. La gravedad de la quemadura depende de la temperatura del medio que la causo y el tiempo que permaneció la víctima expuesta. Otro factor de gravedad es la ubicación de la lesión en el cuerpo, la extensión, la profundidad, la edad y en el estado de salud de la persona.

  1. Agentes Físicos:
    Planchas o estufas, carbón de piedra o leña.
    Líquidos Hirvientes (agua, aceite, sopa, etc.)
    Vapor
    Llamas
    Frío (temperaturas bajo cero)
  2. Sustancias Químicas:
    Oxidantes (hipoclorito de sodio)
    Ácidos (clorhídrico, sulfúrico, acético)
    Cáusticos (soda, cal viva, potasa)
    Corrosivos (fósforo, metal sódico)
    Adherentes (alquitrán, neme)
  3. Corriente Eléctrica:
    Descargas eléctricas con diferentes voltajes
  4. Radiación
    Rayos solares
    Rayos infrarrojos

Los traumas masivos y los desastres tipo explosiones e incendios pueden causar una variedad de lesiones graves, las quemaduras, entre ellas. Estas lesiones abarcan las quemaduras térmicas, producidas por el contacto con llamas, líquidos calientes, superficies calientes y otras fuentes de altas temperaturas, así como quemaduras químicas y quemaduras eléctricas. Es vital que la gente entienda cómo comportarse de manera segura en una situación de trauma masivo o incendio y que entienda los principios básicos de los primeros auxilios que hay que darles a la víctimas de quemaduras. En el caso de quemaduras, la atención inmediata puede salvar la vida.

Nota: La mayoría de las víctimas de incendios mueren debido al humo o a los gases tóxicos y no por las quemaduras (Hall 2001). Estas recomendaciones cubren las lesiones por quemaduras.

Antecedentes

En el año 2000, en promedio en los Estados Unidos murió una persona cada dos horas a causa de incendio y resultó lesionada una persona cada 23 minutos (Karter 2001).

Anualmente 1.1 millón de lesionados por quemaduras requieren de atención médica en los Estados Unidos (American Burn Association, 2002).

Aproximadamente 50,000 de ellos requieren hospitalización;

Aproximadamente 20,000 sufren quemaduras mayores en por lo menos el 25% de la superficie de su cuerpo;

Aproximadamente 4,500 de estas personas mueren.

Hasta 10,000 personas mueren en los Estados Unidos anualmente a causa de infecciones relacionadas con quemaduras.

Solamente el 60% de los estadounidenses tienen un plan de escape y, entre ellos, solamente el 25% lo han practicado (NFPA).

Las alarmas de humo reducen a la mitad las probabilidades de morir en un incendio (NFPA, 1999).

Información sobre escape:

Proteja su casa

  • Instale detectores de humo en cada piso de su casa. Uno de los detectores debe ser colocado fuera del dormitorio.
  • Cambie las baterías de los detectores de humo por lo menos una vez al año. (Nunca saque las baterías de los detectores de humo para usarlas para otros fines).
  • Mantenga los números telefónicos de emergencia y otra información pertinente cerca del teléfono.
  • Haga un plano de la casa y fije dos salidas en cada habitación. Las ventanas pueden servir de salidas de emergencia.
  • Practique el escape de la casa desde las diferentes salidas.
  • Fije un lugar de encuentro fuera de la casa a una distancia segura.
  • Responda a toda alarma como si se tratara de un incendio real.
  • Llame a los bomberos después de escapar. Dígales su dirección y no cuelgue hasta que no le diga que puede hacerlo. Infórmeles si quedó alguien atrapado adentro.
  • Nunca regrese a un edificio en llamas para buscar a una persona, animal, pertenencias o cualquier otra cosa. Espere que lleguen los bomberos.

Seguridad contra incendio en los hoteles y sitios de trabajo

  • Apréndase las salidas y los planes de evacuación colocados en sitios visibles cada vez que entre a un edificio.
  • Apréndase la ubicación de todas las salidas de los edificios. Es posible que tenga que buscar la salida a oscuras.
  • Asegúrese de que las salidas de incendio no estén bajo llave y estén libres de escombros.
  • Todos los edificios, sean éstos casas, sitios de trabajo u hoteles, deben tener sistemas de alarma de humo. Asegúrese saber cómo suena la alarma.
  • Responda a toda alarma como si se tratara de un incendio real. Si oye una alarma, abandone inmediatamente el sitio y cierre las puertas a medida que va saliendo.
  • Fije un sitio de encuentro donde todos puedan reunirse después de haber escapado.
  • Llame a los bomberos después de escapar. Dígales su dirección y no cuelgue hasta que no le digan que puede hacerlo. Infórmeles si quedó alguien atrapado adentro.
  • Nunca regrese a un edificio en llamas para buscar a una persona, animal, pertenencias o cualquier otra cosa. Espere a que lleguen los bomberos.

Si está atrapado en un edificio en llamas

  • El humo sube, por lo tanto, arrástrese por el piso donde el aire estará más limpio.
  • Salga rápidamente si es seguro hacerlo. Cúbrase la nariz y la boca con un toalla (húmeda, si es posible).
  • Tantee los picapuertas y los espacios alrededor de las puertas con el dorso de la mano. Si la puerta está caliente, intente escapar por otra ruta. Si está fría, ábrala lentamente.
  • Tire la puerta si sale humo.
  • Use las escaleras; nunca use el ascensor durante un incendio.
  • Llame a los bomberos para que le digan qué hacer en caso de que esté atrapado. Si no puede llegar a un teléfono, pida ayuda gritando por la ventana. Haga señas con las manos o cuelgue una sábana o cualquier objeto grande para llamar la atención.
  • Cierre tantas puertas como pueda entre usted y el incendio. Selle las puertas con trapos. Abra un poco las ventanas arriba y abajo, pero ciérrelas si sale humo.

Primeros auxilios

  • La manera como atienda una quemada durante los primeros minutos inmediatamente después de que haya ocurrido puede hacer una gran diferencia en cuanto a la gravedad de la lesión.
  • Antes de administrar los primeros auxilios, se debe evaluar la extensión de la quemadura de la víctima y tratar de determinar la profundidad del área de mayor gravedad, para entonces tratarla toda adecuadamente. En caso de dudas, ésta debe ser tratada como si fuera una quemadura grave.
  • La administración de los primeros auxilios antes de recibir ayuda médica profesional puede disminuir la severidad de la quemadura. La atención médica oportuna, en los casos de quemaduras graves, puede ayudar a evitar la cicatrización, incapacidad y deformaciones. Las quemaduras en la cara, las manos, los pies y los genitales pueden ser particularmente graves.
  • Las víctimas menores de 4 años o mayores de 60 tendrán una mayor probabilidad de complicaciones y muerte a causa de quemaduras graves.
  • En caso de incendio, las personas están en riesgo de envenenamiento por monóxido de carbono y se les debe evaluar si presentan síntomas como dolor de cabeza, entumecimiento, debilidad o dolor torácico.

Tratamiento inmediato de las víctimas de quemaduras

  • “Parar, caer y rodar” para sofocar las llamas.
  • Quitar toda la ropa quemada. Si la ropa se adhiere a la piel, cortar o arrancar la tela alrededor del área quemada.
  • Quitar las joyas, los cinturones, ropa apretada, etc. que estén cerca de las áreas quemadas o alrededor del cuello de la víctima. Esto es muy importante, pues las áreas quemadas se hinchan inmediatamente.

Tipo de quemaduras

Quemaduras de primer grado

Las quemaduras de primer grado se limitan a la capa superficial de la piel. La quemadura solar es de primer grado.

Signos:

  • Enrojecimiento
  • Dolor al tacto
  • La piel se hinchará un poco

Tratamiento:

  • Aplicar compresas frías y húmedas o sumergir la parte afectada en agua fría limpia. Continuar hasta que pase el dolor.
  • Cubrir la quemadura con una venda estéril no adhesiva o con una toalla limpia.
  • No aplicar pomadas ni mantequilla, pues pueden causar infección.
  • Pueden aplicarse medicamentos sin prescripción médica para ayudar a aliviar el dolor y reducir la inflamación.
  • Por lo general, las quemaduras de primer grado se curan sin ningún otro tratamiento. Sin embargo, si se trata de una quemadura de primer grado que cubre un área grande del cuerpo o si la víctima es un niño o una persona mayor, buscar atención médica de emergencia.

Quemaduras de segundo grado

Las quemaduras de segundo grado afectan las dos primeras capas de la piel.

Signos:

  • Fuerte enrojecimiento de la piel.
  • Dolor
  • Ampollas
  • Apariencia lustrosa por el líquido que supura
  • Posible pérdida de parte de la piel.

Tratamiento:

  • Sumergir la parte afectada en agua fría y limpiar o aplicar compresas frías. Continuar la operación durante 10 a 15 minutos.
  • Secar con una toalla limpia y recubrir con gasa estéril.
  • No romper las ampollas.
  • No aplicar pomadas ni mantequilla, pues pueden causar infección.
  • Elevar piernas o brazos quemados.
  • Tomar medidas para evitar un shock: acostar a la víctima, elevarle los pies aproximadamente 12 pulgadas y cubrirla con un abrigo o una frazada. No colocar a la víctima en posición de shock si se sospecha la existencia de una lesión en la cabeza, espalda o piernas o si la víctima se siente incómoda en dicha posición.
  • Se requiere de atención médica adicional. No intente tratar quemaduras graves a menos de que usted sea un profesional de la salud capacitado.

Quemaduras de tercer grado

Una quemadura de tercer grado penetra por todo el espesor de la piel y destruye el tejido.

Signos:

  • Pérdida de capas de piel
  • A menudo la lesión es indolora. (Puede que el dolor sea producido por áreas de quemaduras de primer grado y segundo grado que a menudo rodean las quemaduras de tercer grado).
  • La piel se ve seca y con apariencia de cuero.
  • La piel puede aparecer chamuscada o con manchas blancas, cafés o negras.

Tratamiento:

  • Cubrir la quemadura ligeramente con una gasa estéril o una toalla limpia. (No usar ningún material que pueda dejar pelusa en la quemadura).
  • No aplicar pomadas ni mantequilla, pues pueden causar infección.
  • Tomar medidas para evitar un shock: recostar la víctima y elevarle los pies unas 12 pulgadas (30 cms.).
  • Hacer que la persona se siente si tiene la cara quemada. Observar a la víctima con cuidado para detectar problemas de respiración.
  • Elevar el área quemada más arriba de la cabeza de la víctima si es posible. Mantener a la víctima caliente y cómoda y estar pendiente de cualquier signo de shock.
  • No colocar una almohada debajo de la cabeza de la víctima si ésta está recostada y tiene una vía respiratoria quemada. Esto puede cerrar la vía respiratoria.
  • Se requiere de atención médica inmediata. No intente tratar quemaduras graves a menos de que usted sea un profesional de la salud capacitado.

No se debe

  • No se deben aplicar ungüentos, mantequilla, hielo, medicamentos, cremas, aceites en aerosol ni cualquier otro remedio casero en las quemaduras graves.
  • No se debe permitir la contaminación de la quemadura y se debe evitar respirar o toser sobre ella.
  • No se debe tocar la piel muerta o ampollada.
  • No se debe retirar la ropa que está pegada a la piel.
  • No se debe administrar nada a la víctima por vía oral si hay una quemadura grave.
  • No se debe sumergir una quemadura grave en agua fría, pues esto puede causar shock.
  • No se debe colocar almohadas debajo de la cabeza de la víctima si hay quemaduras de las vías respiratorias y la víctima está acostada, porque esto puede cerrar dichas vías.

Su Medico       Ayuda Humanitaria      Galeria de Fotos      Visite Cusco